SECRETARIO DE MISIONES Y ANIMACIÓN MISIONERA


Las siguientes afirmaciones que compartimos con usted están listadas en el manual de superior SVD. Ellas nos sirven como directrices a las distintas tareas que como congregación tenemos. Una de ellas es la animación misionera. A continuación algunas líneas que definen nuestra acción en este campo:

 

Animación misionera omnipresente:

“Dondequiera nos corresponda trabajar, nos consideramosmaxresdefault misioneros: nos esforzaremos por crear conciencia de la responsabilidad misionera de toda la Iglesia, por despertar y formar vocaciones en tal sentido, y por sostener espiritual y materialmente la obra misional de la Iglesia.” (Co. 102.2).

 

El rol del Secretario de Misiones:

El Secretario de Misiones tiene una responsabilidad especial de mantener nuestra atención centrada en las actividades misioneras de la Congregación y de la Iglesia en todo el mundo. Aunque el servicio misionero “ad gentes”, a nivel local, será ciertamente tan importante para él como para los demás Verbitas de la Provincia, el aporte especial del Secretario de Misiones es la atención a las actividades misioneras realizadas en otras partes del mundo. De esta manera, busca establecer lazos de solidaridad tanto entre los misioneros verbitas como entre los cristianos de distintas partes del mundo.

 

La triple tarea correspondiente:

Al Secretario de Misiones de la Provincia, trabajando en01_piotr estrecha colaboración con el Superior Provincial y su consejo, se le confían tres tareas: fomentar la conciencia misionera, interesarse muy especialmente por el bienestar personal de los propios misioneros, y recaudar fondos para las misiones (Co. 117; 117.2). Estas tres responsabilidades son partes integrales de la responsabilidad del Secretario de Misiones de cada Provincia o Región.

 

La animación misionera es imprescindible:

Deberá haber un Secretario de Misiones en cada Provincia o Región de la Congregación (Co. 631), aunque sea a tiempo parcial. Incluso aquellas Provincias o Regiones que cooperan a nivel interprovincial en un solo secretariado misional central deben tener su propio Secretario de Misiones para mantener el contacto con dicha oficina central y llevar a cabo aquellas tareas que se pueden manejar mejor a nivel local.

 

Descripción de algunas funciones del Secretario de Misiones:

  • Fomentar la conciencia misionera o «animación misionera» es una dimensión característica de la vida y la misión de todo verbita. Dondequiera nos corresponda trabajar, tratamos de mantener viva la responsabilidad de cada iglesia local por la misión universal de la Iglesia (ver c. 102.2). Esta responsabilidad es mucho más que una función especial del secretario de misiones. Es, en cambio, responsabilidad de cada miembro de la Congregación, que lo mueve a promover la conciencia misionera en su propia comunidad y lugar de trabajo.

 

  •  El secretario de misiones ayuda e incentiva a todos los verbitas a ser «animadores misioneros» y, donde sea posible, ayuda a coordinar los esfuerzos provinciales y regionales en favor de la animación misionera en colaboración con la iglesia local.

 

  • La animación misionera es llevada a cabo de maneras muy diversas. Ello dependerá de los recursos y de las circunstancias locales. Nuestras constituciones (c. 109-111) destacan, de manera especial, cuatro actividades de animación misionera: promoción del laicado, animación vocacional, promover la conciencia misionera y ayuda a misioneros laicos.

 

  • Promoción del laicado (c. 109). La promoción del03-mavd-mex laicado es la base de toda animación misionera subsiguiente. Nuestra labor misionera tiene por meta llevar a la madurez a la comunidad cristiana de manera que llegue a ser un testigo eficaz de la venida del Reino. Sin la activa participación del laicado, este testimonio será apagado o inexistente. Por eso, «nuestro propósito es impulsarlos, por todos los medios, a que colaboren activamente y asuman responsabilidades» (c. 109). Dicho trabajo misionero de colaboración con el laicado requiere de nosotros «profundos cambios de actitud» (Documento del Capítulo General de 1994, Nuntius, vol. XIV, p. 75). Los secretarios de misiones alentarán a los cohermanos en sus esfuerzos por promover la activa participación del laicado y buscando siempre sazonar esa promoción con la conciencia de la misión universal.

 

  • Grupos laicos. Muchas provincias han organizado grupos de laicos que están interesados en compartir la espiritualidad, la vida y la misión de la Congregación. La participación en las actividades de la comunidad SVD, el trabajo y la formación adecuada se llevan a cabo según los acuerdos alcanzados entre el grupo laico asociado y el Superior Provincial y su Consejo. Los grupos laicos tienen independencia administrativa y financiera de la SVD. Se le pide al Secretario de Misiones prestar una atención especial a estos grupos.

 

  • Misioneros laicos (c. 111). Los misioneros laicos constituyen una contribución irreemplazable al testimonio del Reino de Dios. De ahí que los alentemos a ofrecer su servicio misionero tanto en su patria como en el extranjero.

 

  • El secretario de misiones facilita la colocación de laicos que hayan expresado su sincero deseo de servir como misioneros. Los nombres y cualidades de tales personas serán presentados a los obispos o provinciales/regionales que puedan dar buena acogida a su servicio misionero. Sin embargo, todo tipo de compromiso contractual (período de servicio, gastos de viajes, tipo de actividades a realizar, sueldos, beneficios, seguros etc.) será acordado directamente entre el misionero laico y el obispo o provincial/regional en cuyo territorio prestará sus servicios. Aparte de tales acuerdos contractuales específicos, la Congregación no acepta responsabilidad financiera por los laicos que se ofrecen voluntariamente para un destino misionero limitado.

 

  • Consciencia Misionera (c. 110). La promoción de unaparticipants-in-vivat-workshop-quito-oxtober-2010 mentalidad misionera es una contribución fundamental y específica verbita a favor de las iglesias locales. Todo lo que hagamos debería, aunque sea indirectamente, concientizar a los demás acerca de la dimensión misionera universal de la Iglesia.

 

  • Tomando en cuenta las circunstancias locales, cada secretario de misiones deberá sopesar qué actividades o programas facilitarán más la concientización misionera en la iglesia local actual y entre los miembros de las provincias. La Congregación se ha valido, tradicionalmente, de la palabra impresa y seguirá presente en ese campo de las comunicaciones. Artículos, conferencias, exposiciones, museos y programas de contenido misionero siguen siendo medios para promover la conciencia misionera. En resumen, hay que considerar la utilización de cualquier instrumento de los medios de comunicación social (radio, televisión, computadora, internet, etc.) en nuestros esfuerzos por contagiar el interés misionero y alentar el apoyo a las misiones entre la gente.

 

  • Animación vocacional (c. 110). Esperamos alentar avows-_11 varones y mujeres jóvenes a abrazar una vida de servicio en la Iglesia, sea como misioneros en su propio entorno o como misioneros dispuestos a cruzar las fronteras establecidas por las culturas, clases sociales y religiones. Los secretarios de misiones colaboran con los animadores vocacionales en la provincia y en la iglesia local, para ayudar a fomentar las vocaciones para la Congregación, para otras comunidades religiosas y para la iglesia local. 

 

  • Testimonio misionero. La calidad de nuestra animación misionera depende de la calidad de nuestra vida misionera y ministerio diarios en las fronteras de las culturas, clases y religiones. Podemos ayudar de un modo especial a la iglesia local a asumir más plenamente la importancia de la misión ad gentes en el extranjero (ad extra) mediante el cultivo de un decidido compromiso con situaciones de misión ad gentes en casa (ad intra).

 

  • El secretario de misiones debería ofrecer toda la asistencia que pueda al provincial y a su consejo en su labor de planificación y apoyo a nuestros esfuerzos misioneros al interior de la provincia. El secretario de misiones también puede ayudar a mantener el celo e idealismo misionero de los cohermanos y de las comunidades locales tanto alentándolos a continuar en la «búsqueda de las fronteras» en sus actividades diarias como ayudándoles a desarrollar programas de formación permanente que apunten a cuestiones referentes a la teoría, práctica y espiritualidad misionera.

 

  • Programas de orientación cultural. Programas especiales de orientación cultural, i.e., programas para introducir misioneros de otras culturas al nuevo01-who_we_are ambiente, pueden ayudar a los misioneros a ser más efectivos en su nuevo destino. Ante la ausencia de tales programas un neomisionero experimentará probablemente una gran frustración y podrá perder de vista las características misioneras de nuestra presencia en una iglesia local. Bajo la dirección del provincial local, muchos de nuestros secretarios de misiones organizan o colaboran con otros en la oferta de tales programas destinados a nuestros cohermanos recién llegados.

 

Y entre otras tantas funciones de animación misionera, las arriba señaladas son parte primordial.

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