Etapas de la Formación
Formación
Etapas de la Formación Religioso-Misionera
El Postulantado
El postulantado se extiende por un período de 3 años: El primer año, los estudiantes participan en el curso de CONFERRE con la finalidad de introducirse en el sentir de la vida religiosa. Posteriormente, realizan como mínimo dos años de filosofía.
El Noviciado
Concluida la etapa de Postulantado y los estudios de Filosofía, los jóvenes aceptados ingresan al noviciado. Un año dura esta etapa que puede hacerse en conjunto con los novicios de otras provincias e incluso, en otro país. Es un período donde se cultiva una especial adhesión a la espiritualidad y al carisma de la congregación, respetando, por cierto, los valores de la individualidad.
El Juniorado
Formulación de los Primeros Votos y Formación Teológica
Al finalizar el Noviciado, los jóvenes pueden formular sus Primeros Votos Religiosos, pasando a denominarse “profesos”. Estos compromisos se renovarán en etapas sucesivas, hasta realizar los Votos perpetuos.
Los estudios de Teología en este momento se estan llevando a cabo en Córdova, Argentina. En esta casa de estudios, los jóvenes pueden optar por el currículo pastoral o el científico, obteniendo el título de Licenciado en Ciencias Religiosas o el Licenciado en Teología, según corresponda.
Experiencia transcultural
Los jóvenes estudiante pueden participar de una experiencia transcultural (OTP) en algún país con presencia de la SVD.
Ministerios, Ordenación Diaconal y Sacerdotal
En la etapa del Teologado, los jóvenes reciben los ministerios de Lectorado y Acolitado. Siendo la Congregación del Verbo Divino una comunidad misionera integrada por clérigos y laicos, los religiosos pueden optar por el sacerdocio o por la vocación de Hermano.
Cumplidas las exigencias académicas, afianzada la espiritualidad personal y comunitaria, las prácticas pastorales y la vida en común, el profeso solicita, si ha optado por la vida clerical, el orden del diaconado y posteriormente el presbiterado.
Envío Misionero
En la vida de un joven verbita, una de las etapas más decisivas es el destino misionero. El religioso tiene la oportunidad de presentar sus opciones y la Congregación la estudia considerando sus necesidades de personal y las respectivas prioridades de cada provincia.
El día a día de un Estudiante Verbita
Como toda vida estudiantil, la jornada del seminarista comienza muy temprano. La oración personal y comunitaria y la eucaristía ocupan un lugar muy importante. No obstante las exigencias académicas, se procura mantener una presencia y permanente actitud fraterna y comunitaria.
En un clima de transparencia y confianza, los jóvenes van creciendo en amistad y fraternidad, pudiendo enfrentar los conflictos con sinceridad y franqueza, consolidando sus valores humanos y religiosos y cultivando una identificación con la congregación y en particular con la jurisdicción religiosa a la que pertenecen, denominada “Provincia”, en nuestro caso, “Provincia de Chile”. En el seminario se comparten también algunas tareas domésticas.
El trabajo pastoral tiene un rol decisivo en la formación religiosa. Los jóvenes, de acuerdo a sus carismas, se ponen al servicio de las necesidades de parroquias y colegios, ejerciendo allí una práctica pastoral. En esta etapa cuentan con el acompañamiento de sus formadores.
“Rueguen al dueño de la cosecha que mande obreros a recogerla”.
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