Publicado el 24/05/2009 a las 07:35 am

Encontrando el rostro de Dios en nuevas experiencias.

Me han pedido compartir alguna experiencia con ustedes, y cuando pienso en “experiencia” lo primero que se me viene a la mente es todo lo que he podido vivir con la gente que vive en medio de los basurales de la ciudad.
Todo comenzó cuando el P. Heinz, provincial de PHS, me invitó a acompañarlo en su apostolado. Por mi parte estaba muy extrañado, ya que en ese tiempo apenas hablaba algo de Ingles y para que decir del idioma local, el Visaya, del cual solo había escuchado y no sabía ninguna palabra. Un montón de preguntas comenzaron a aparecer en mi cabeza: ¿Qué voy a hacer? ¿Qué voy a decir? ¿Cómo me voy a comunicar?, etc. Bueno y el día llegó, acompañé al P. Heinz al basural de INAYAWAN, una localidad en la ciudad de Cebú. Cuando íbamos de camino el P. Heinz me ponía al tanto de la situación socio-política en las Filipinas. Mucha corrupción, pocos tienen mucho y muchos tienen poco (esto en resumidas palabras). Es así que toda la realidad social repliega a un montón de personas a vivir en la calle y en los basurales. Bueno, yo seguía confundido respecto a mi papel en esta experiencia hasta que llegamos al lugar. Luego de bajar de la camioneta, el primer contacto o impresión del lugar fue de shock, porque el olor era bastante sofocante e insoportable a veces y porque la realidad era mucho más complicada y dura de lo que yo me imaginaba. Por supuesto no hubo tiempo para “responder” a mi lista de preguntas, ya que en ese momento las miradas de los niños que hacían una fila empezaron a mirarme con cara de extrañados, y seguramente se preguntaban quien era esta persona que por supuesto no lucia como un filipino. El P. Heinz comenzó a comentarme que en un primer momento debíamos repartir a los niños unas galletas, entonces comenzamos a repartirle galletas a una fila interminable de niños que demostraban mucha felicidad por poder recibir tal regalo. Luego de esto las madres hacen otra fila con sus niños, las madres no esperan por comida sino que por atención medica. El P. Heinz los atiende desde la medicina, en cierto modo llevamos un consultorio móvil, con medicamentos básicos que ayudan principalmente a aliviar las infecciones de todo tipo que pululan por los basurales produciendo fiebre, gripes, infecciones en la piel, etc. Por el momento ayudo a tomar la temperatura, lo que en cierto modo agiliza la atención, ya que mientras yo tomo la temperatura, el P. Heinz esta atendiendo a otro paciente. Los más afectados son principalmente los niños que por supuesto están más débiles a nivel nutricional y los expone con mayor facilidad a las infecciones. En cada visita se atienden a más de 120 personas, entre niños y algunos adultos.
Luego de la atención medica, visitamos a algunas personas en sus “casas” construidas en medio de la basura. Es una realidad bastante cruda que ha fortalecido mi vocación religiosa-misionera, ya que puedo ir respondiendo a mi llamada vocacional con ellos, con mis nuevos compañeros de camino, lo que me pide asumir un nuevo compromiso como misionero SVD. Durante nuestras visitas, los niños nos acompañan en nuestra peregrinación por las casas, ellos son muy cariñosos. Se ve que en cierto modo están faltos de cariño y atención, así que una vez que llegamos a alguna casa me pongo a jugar con ellos. Es increíble como las barreras del idioma se pueden romper en un instante, ya que no me entienden del todo en Ingles y no me puedo expresar en su idioma, pero a pesar de esto podemos jugar y pasar un rato entretenido. Disfruto mucho jugando con ellos además verlos reír y jugar con tanta alegría me llena también de alegría y de profundo agradecimiento por la posibilidad que se me brinda de conocer esta realidad, por supuesto me compromete a no olvidarlos en mis oraciones y en las visitas que puedo realizar.
Estas experiencias han sido en este corto tiempo en las Filipinas la puerta de entrada para conocer un poco mas la cultura e ir definiendo el trabajo que quiero realizar en los siguientes años de mi experiencia pastoral.
Gracias a todos los que de una u otra forma acompañan mi vocación con sus oraciones y recuerdos. Me sigo confiando a sus oraciones.

Hasta la próxima,

Frt. Sergio Candia, SVD
 

Secciones

+ ¿Quienes Somos?

+ Santos y Beatos

+ La Biblia una orientación…

+ Dimensiones Caracteristicas…

+ Chilenos en el Extranjero…

+ Formación

+ Pastoral Educacional

+ Pastoral Parroquial

+ Pastoral Social

+ Pastoral mapuche

+ Programas Radiales

+ Musica Verbita

+ Casa de Retiros y Jornadas…

+ Recursos

+ Enlaces

+ Correo Misionero

+ English Version

+ Citas litúrgicas 2012…

+ Misioneros Laicos del…

Últimas Noticias